El mercado inmobiliario tiene sus momentos de alzas y bajas, como toda inversión financiera.
Ten en cuenta que toda inversión tiene un riesgo asociado, el que dependerá de tu capacidad de tolerancia como inversionista. Identifica aquí cuál es el nicho que más te conviene:
En planos
En este caso, el proyecto está diseñado en planos y maquetas, pero su construcción todavía no comienza. La inmobiliaria todavía necesita pedir varios permisos municipales para empezar. Es la opción más barata, pero también más lenta; la entrega de la propiedad bien puede demorar unos 2 años porque existe una garantía de cumplimiento y genera más plusvalía.
En construcción
La compra en verde también tiene riesgos asociados, aunque acotados en comparación con su símil “en planos”. Por lo general, el proyecto está en construcción y cuenta con la mayoría de las autorizaciones municipales, excepto por el Permiso de Recepción.
En este caso, el valor es un poco más alto pero sus ventajas incluyen flexibilidad para pagar la cuota inicial, que puede ser en cuotas en efectivo o a crédito durante el plazo que demore el proyecto en estar listo.
Inmueble pequeño
La oferta de departamentos de un ambiente o que requieren de un capital bajo es muy amplia hoy. Este tipo de propiedades es particularmente preferido por personas que trabajan todo el día y sólo necesitan un lugar donde dormir o bien jóvenes universitarios que estudian en una ciudad distinta a su hogar.
También funcionan para arriendo temporal o de vacaciones. El diseño y construcción de estas propiedades es práctico, con espacios bien definidos para cada objetivo. Aquí te explicamos cómo invertir en inmuebles pequeños.
Flipping
Es una tendencia reciente enfocada en renovar inmuebles para vender después, obteniendo una ganancia mayor.
A diferencia de la renovación clásica, el objetivo del inversionista no es quedarse con la propiedad. Por lo general, se trata de recuperar inmuebles deteriorados, los que son más baratos de comprar.
No obstante, sin un buen presupuesto y una planificación adecuada, los costos asociados a este negocio pueden causar grandes pérdidas, sobre todo ante los imponderables que surgen siempre en toda remodelación.
Llave en mano
Este concepto aplica a todo tipo de inversiones que son entregadas a los compradores para “llegar y usar”. Es decir, el proveedor se hace cargo de todo el desarrollo y montaje del proyecto personalizado según los gustos del cliente, para que éste simplemente utilice el bien o servicio cuando está listo sin necesidad de intervenir.
En el caso del mercado residencial, el término aplica a diferentes tipos de edificaciones desde nuevas, prefabricadas, viviendas modulares hasta propiedades que son renovadas, entre otras alternativas.
Multifamilia
Es la tendencia más reciente en el mercado de las viviendas. Consiste en la construcción y posterior arriendo de edificios residenciales que son propiedad de un solo dueño. Este formato se hizo popular en Estados Unidos en la década del 30. El objetivo de la inversión es arrendar los departamentos que componen la propiedad.
Duplex
Invertir en una casa duplex tiene como fin atraer a arrendatarios que buscan ahorrar gastos de vivienda o bien no pueden comprar un inmueble por sí solo. A diferencia de los edificios de departamentos, donde los habitantes comparten los gastos comunes, en una casa duplex el inmueble es diseñado para sólo tener dos unidades habitacionales completamente equipadas de forma separada.
Por lo general, el propietario habilita un área especial para que otras personas vivan ahí y paguen arriendo.
Terrenos vacíos
La inversión en terrenos vacíos, desde el que ocupa una casa hasta paños inmobiliarios completos, tiene como objetivo obtener un retorno a largo plazo. Esta es una práctica común de inversionistas de alto patrimonio o fondos de inversión, quienes proyectan el futuro del bien raíz en esa zona e invierten en los terrenos antes de que sean intervenidos, cuando todavía son baratos. Luego los venden a la empresa inmobiliaria a un mayor precio.
Entre los riesgos asociados este tipo de inversión están los cambios a los planos reguladores que hace cada nueva administración municipal, lo que puede aumentar o restar valor a la propiedad.
En resumen, todo tipo de inversión tiene un riesgo asociado, por muy estable que sea el mercado de los bienes raíces a largo plazo.
Por eso, el nicho de inversión que elijas en este sector depende de tu nivel de tolerancia al riesgo y de tus objetivos de rentabilidad.
Debes sopesar las ventajas y desventajas de todas las alternativas disponibles, desde las oportunidades más sencillas y probadas, como la compra de una vivienda pequeña para después arrendarla, hasta las más complejas, como la adquisición de paños completos de terrenos.
Para sumarte a la comunidad de inversiones inmobiliarias, primero debes evaluar las diferentes alternativas que hay para participar en el sector. Algunas requieren una mayor inversión de tiempo o dinero que otras, así como experiencia o conocimiento sobre el sector.
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